martes, 15 de noviembre de 2016

Cómo Curar los Tics Nerviosos

Aunque no lo creas, hoy encontrarás la cura para este problema.


Creo que todos alguna vez hemos experimentado los tics nerviosos; y es que éstos son contracciones nerviosas involuntarias que puede implicar cualquier grupo de músculos voluntarios. Pueden ser parcialmente controlados y, por lo general, tienen corta duración.  Sin embargo, los tics pueden ocurrir de nuevo y ser más fuertes debido a la tentativa de resistirlos. Pueden consistir en un parpadeo de ojo, muecas faciales, aleteo nasal,  apertura de la boca, entre otros.  Se hacen peores y recurrentes cuando la gente está bajo situaciones de estrés. Por lo general, estos aparecen por primera vez cuando las personas tienen una gran emergencia o cuando se encuentran en una situación de inseguridad. ¿Te gustaría saber cómo evitar o curar lo tics? A continuación, te explicaré detalladamente la información que necesitas.

Como lo mencione anteriormente, existen gran variedad de tics; algunos muy simples y otros más complejos. Los más frecuentes son: guiños, parpadeos, elevación de cejas, fruncimiento del ceño, mordedura de los labios, producción de chasquidos con la lengua, carraspeos, giramientos de cuello, elevación de hombros y muchos más. Estos son más frecuentes en la edad infantil y la adolescencia, principalmente en niños nerviosos o con antecedentes familiares. Aunque en raras ocasiones aparecen gracias a la alteración de algún centro nervioso. Si el menor vive en un ambiente rígido y poco permisivo, es más frecuente la aparición o la continuidad de estos tics, ya que son una vía de nuestro organismo para liberar las tensiones. Por eso, resulta habitual que aparezcan en épocas del crecimiento. Los tics desaparecen a medida que los problemas se solventan.

Los tics pasajeros de la niñez no se tratan. El hecho de llamar la atención del niño sobre un tic, puede empeorarlo o hacer que continúe. Un ambiente sin estrés puede hacer que los tics ocurran con menos frecuencia y, así, los ayuda a desaparecer rápidamente. Los programas de reducción del estrés también pueden servir. Resulta muy importante que los padres no muestren ansiedad ante el problema de su hijo y mucho menos que los reprendan. Si él está sometido a algún tipo de tensión cooperaremos más su problema. Por eso, se debe propiciar siempre un ambiente relajado y tranquilo en el que el niño pueda hablar de sus temores. Para el tratamiento de esta enfermedad en adultos, es muy recomendable hacer ejercicio, así como masajes y una gimnasia especial para los músculos que intervienen en el tic. Muchas veces será necesario acudir a un especialista.

Recuerda estar en ambientes gratos y libres de estrés. Disfruta de una vida tranquila sin ansiedad y preocupaciones. Realiza actividades recreativas que te ayuden a despejar tu mente de aquellas situaciones estresantes que te  perjudican. Si deseas obtener mayor información de cómo llevar una vida saludable y cómo salir de los problemas que te pueden afectar psicológicamente y físicamente, te recomiendo contactar a la Dra. Marina Vera-Vargas. Ella siempre encuentra la solución ¡Contáctala!
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Telefono: 305-303 3872


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